Protección del menor: qué publica un campus bien llevado
Las cuatro cosas que separan a un operador con una política real de protección de otro con un párrafo de texto tranquilizador.
1. Un responsable de protección con nombre
No «nuestro personal está formado», sino un cargo, localizable durante la estancia. Es la señal más potente de todo nuestro índice, y por eso vale diez puntos.
2. Un protocolo publicado
Un documento que puedas leer antes de reservar, donde se explique qué ocurre si un niño denuncia algo. Si existe pero solo se enseña al llegar, no está cumpliendo su función.
3. Ratios, en números
«Grupos reducidos» no es un ratio. Un ratio es un número sobre otro, publicado, y distinto de día y de noche.
4. Comprobación de antecedentes
En España, trabajar en contacto habitual con menores exige un certificado que acredite la ausencia de condenas por delitos sexuales. Los operadores que lo hacen suelen decirlo. El silencio no es prueba de que no se haga, pero es una cosa rara de omitir.
Qué hacemos con todo esto
Registramos cada uno de estos cuatro puntos como un dato aparte con su propia prueba. Cuando un operador no publica nada, la ficha del campus dice «el operador no publica este dato» en castellano llano. Ese hueco es lo más útil de la página.
Preguntas frecuentes
- ¿Comprobáis si un protocolo publicado es bueno?
- No. Registramos si está publicado y enlazamos a él. Valorar el contenido de una política de protección va más allá de lo que podemos hacer con el mismo criterio en centenares de campus.